Autoconocimiento, perdón, pareja, emociones y Un Curso de Milagros: las charlas de Gabriel Gowezniansky escritas para leer, y sus libros, para empezar gratis.

Según el Manual para el maestro, ser maestro no es ser perfecto: es entender que todo el tiempo estás enseñando y que lo que enseñas te lo estás enseñando a ti mismo. Cada maestro que despierta y comparte su luz ahorra miles de años de sufrimiento.

Seis características que ya están en ti: confianza en lo que recibes, liderazgo para organizar las energías, paciencia con los procesos, resiliencia ante las resistencias, guía interna y apertura para recibir nuevas ideas.

Según la indagación que enseñan Ramana Maharshi y Nisargadatta Maharaj, el yo que piensa en tu mente es una imagen construida, no lo que eres. Si ese yo se calla aunque sea un segundo, sigues existiendo: ahí asoma el yo real, tu estado natural de paz.

La indagación es observar lo que se mueve dentro de ti: pensamientos, emociones y cuerpo. Se practica cuestionando lo que crees, contemplando tu mente cada día sin que nadie te guíe y preguntándote quién es el que piensa, hasta llegar al silencio interior.

Para Gabriel Gowezniansky, aceptar una emoción puede ser un primer paso, pero lo más profundo es dejarla ir: las emociones no son realmente tuyas, pasan como el agua de un río. Y además te muestran la máscara: tensión cuando engañas, alivio cuando eres honesto.

Es el mensaje que, según Un Curso de Milagros, hemos olvidado: toda la creación es inocente, también esa pareja, ese jefe o ese padre. El ego lo teme y se resiste, pero el mensaje está exactamente donde estás tú.

Es el feliz descubrimiento que, según Un Curso de Milagros, llega al alcanzar la meta: el ser no hace. No es pasividad sino entrega; la meta no está lejos, está disponible ahora, y el ego la pospone.

Para Un Curso de Milagros, el ego es la parte de tu mente que cree que tu existencia es la separación. Cada vez que un pensamiento divide la realidad o sientes miedo, estás en el ego; y no es real: es una ilusión que puedes dejar de creer.