Autoconocimiento

Cómo contemplar tu mente sin que nadie te guíe

Gabriel Gowezniansky
Gabriel Gowezniansky
5 min de lectura
En pocas palabras

La indagación es observar lo que se mueve dentro de ti: pensamientos, emociones y cuerpo. Se practica cuestionando lo que crees, contemplando tu mente cada día sin que nadie te guíe y preguntándote quién es el que piensa, hasta llegar al silencio interior.

Puntos clave

  • Ramana Maharshi llamó a la indagación el camino directo y más corto hacia la salvación.

  • Etimológicamente, indagar es mover el interior: observar lo que se mueve dentro de ti.

  • El primer paso es cuestionar lo que crees, sobre todo lo que no te animas a cuestionar.

  • La práctica básica: quince minutos cada mañana para observar tus pensamientos.

El camino directo que enseñó Ramana Maharshi

Ramana Maharshi tuvo un despertar de conciencia a los quince o dieciséis años. Se fue a Arunachala, un monte donde había una energía muy poderosa, y no se movió de ahí en toda su vida. No tenía Instagram: la gente iba a buscarlo desde todo el mundo por el boca en boca, y hoy lo seguimos estudiando. Él decía que el camino fácil, el camino directo, el camino más corto hacia la salvación es lo que llamó el método de indagación.

Yo, cuando enseño la indagación, trato de enseñarla en niveles, porque al principio es difícil entender lo que decían los maestros. Es como con la comida picante: no te dan de entrada el chile más fuerte, empiezas por uno suavecito y te vas acostumbrando. Todo el camino hacia la sabiduría se hace paso a paso.

Qué significa indagar: mover el interior

Me gusta la etimología de las palabras, porque es un poco la energía que la palabra tiene. «In» tiene que ver con el interior, y «agere», en latín, tiene que ver con el movimiento. Indagar es mover el interior.

Lo interesante es que, cuando empiezas a practicar, observas que lo interno se está moviendo todo el tiempo. Antes no lo veías: parecía que lo que se movía era lo externo. Pero en cada situación y en cada momento tu energía interna se mueve. En un momento experimentas una gran dicha y después algo cambia; en un momento estás en una paz increíble y de pronto te angustias. Te puedes quedar pegado a esa dicha, o puedes simplemente observar ese movimiento de la mente. La indagación es la capacidad de observar lo que se mueve dentro, más allá de lo que esperemos, busquemos o queramos.

El primer paso: cuestionar lo que crees

El primer paso, la base que nos permite dar todos los siguientes, es el cuestionamiento. Descartes decía que, si deseas ser un auténtico buscador de la verdad, es necesario que al menos una vez en la vida pongas en duda, en lo posible, todas las cosas. Era un poco amable: esto no es para una vez en la vida. Todo lo que crees va a tener que ser cuestionado, y por ti mismo; no sirve que otro lo cuestione desde afuera. ¿Qué miedos tengo? ¿Qué espero de la vida? ¿Hacia dónde voy? ¿Cómo me pienso a mí mismo? Toda creencia implica ignorancia, porque el que cree no sabe y el que sabe no cree.

Y hay una pregunta de indagación fundamental: ¿qué ideas o creencias no me animo a cuestionar? Lo que cuestionas con facilidad, buenísimo. Pero ahí donde dices «acá no, acá no entro», ahí es donde tienes que ir.

Contemplar la mente, sin nadie que te guíe

Bodhidharma, un maestro de la tradición budista, dice que el método más esencial, el que incluye todos los demás, es la contemplación de la mente. Puedes hacer una meditación guiada, y hay algunas muy buenas, pero hay un punto en que necesitas darte el espacio para simplemente contemplar tu mente, sin nadie que te guíe.

Yogananda lo dice así: la introspección es aquel poder intuitivo mediante el cual la conciencia es capaz de observar los pensamientos. Es un poder que tenemos todos, no algo que tienen algunos iluminados. Al principio, cuando empiezas a observar tus pensamientos, te asustas; pero cuando te das cuenta de que esos pensamientos no son reales, empiezas a sonreír y dices: «esto lo puedo soltar».

Una práctica muy simple que puedes hacer: cada mañana te das quince minutos para observar tus pensamientos. Así de simple. Y también ahora mismo, mientras lees esto: no me estás escuchando solo a mí, también hay una voz que habla en tu mente. Mantente muy alerta a lo que dice esa voz y a la reacción que se produce. Eso solo ya es un primer ejercicio de indagación.

Del pensamiento a la pregunta por el ser

Podemos observar el pensamiento, las emociones y el cuerpo: son, como mínimo, tres niveles de indagación, mental, emocional y física. Pero la indagación más profunda es la indagación en el ser, en quién soy. Cuando observas un pensamiento puedes ir a su origen, y el origen del pensamiento es el yo. ¿Quién es el que piensa? ¿Quién es el que dice «esto es muy difícil»?

¿Qué es la mente después de todo? Es una proyección del Ser. Observa para quién aparece y desde dónde surge.

— Ramana Maharshi, The Teachings of Sri Ramana Maharshi

Y nadie lo puede hacer por ti. Si se te rompe un caño en tu casa, contratas a alguien; acá no puedes contratar a nadie. Incluso un maestro lo que hace es llevarte a que veas lo que no quieres ver.

El resultado: el silencio

Papaji, que fue discípulo de Ramana Maharshi, cuenta lo que le dijo su maestro: mantente en silencio. Y aclara que ese silencio no implica hablar o no hablar, no implica ningún hacer en absoluto: deja que la mente caiga en el silencio, eso es suficiente. Puedes no estar hablando y que la cabeza rumie, rumie, rumie. El resultado de la indagación es ese silencio interno, esa paz.

No es algo que se haga de un día para el otro. Requiere un trabajo interno: observar, contemplar la mente e ir estudiando a estos sabios que nos van mostrando caminos para ir alumbrando nuestra mente. Pero se puede empezar a experimentar ahora.

Preguntas frecuentes

¿Necesito una meditación guiada o un maestro para indagar?

Al principio una meditación guiada te puede ayudar, pero hay un punto en que necesitas darte el espacio para contemplar tu mente sin que nadie te guíe. Un maestro te lleva a ver lo que no quieres ver, pero el trabajo nadie lo puede hacer por ti.

¿Qué hago si me asusta lo que veo al observar mi mente?

Es parte del proceso: al principio aparece el miedo a lo que estás observando. Cuando empiezas a darte cuenta de que esos pensamientos no son reales, los puedes soltar.

¿Dónde puedo ver el seminario completo?

Gratis en la plataforma de Guía para la Paz Interior: el seminario «La nueva consciencia humana», con capítulos para ir directo a cada parte.

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