¿Para qué existe el miedo?
El miedo existe para mostrarte lo que todavía creés que es real y no lo es: es lo que te impulsa a liberar lo irreal.
No vas a conocer a un solo ser humano que no haya sentido miedo. En esta experiencia es tan esencial como dormir o comer. Y al mismo tiempo, el miedo es completamente ilusorio. Es una paradoja:
Por un lado es fundamental, y por otro no existe.
Todo lo que guardás en tu mente y es falso te va a dar miedo: miedo de perderlo, miedo de que pase, miedo de que no pase. Por eso el miedo es una señal muy precisa. Donde aparece, hay una creencia que pide ser mirada.
Pensar que un maestro realizado nunca siente miedo es otra imagen mental. La realización no implica que el miedo no aparezca: implica que, cuando aparece, te das cuenta de que es ilusorio.
Cómo trabajarlo
Usá el miedo como una señal
Cuando aparezca, en lugar de huir, preguntate: ¿qué estoy creyendo que es real acá? ¿Qué tengo miedo de perder?
Encontrá la creencia de fondo
Detrás de cada miedo hay algo que creés que podés perder: una persona, una situación, una idea de vos. Escribilo con tus palabras, sin juzgarlo.
Sostené la paradoja
No esperes que el miedo desaparezca para estar bien. Reconocé que está y, a la vez, que no es la verdad. Esa doble mirada es la que empieza a liberarlo.
Observá tu mente cada día
Date un espacio para observar qué hay en tu mente y qué historia cuenta. No le creas la película: mirala, y poné un signo de pregunta al lado de lo que te dice.
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Otras preguntas
Respuesta preparada por el equipo de Guía para la Paz Interior con las palabras de Gabriel Gowezniansky en sus clases, encuentros y entrevistas.
