¿Por qué sufro por cosas que todavía no pasaron?
Porque podés estar reaccionando a una escena imaginada, aunque todavía no haya ocurrido.
Tu jefe te dice que quiere hablar con vos y ya escuchás el reto, preparás una defensa y pasás la mañana con miedo. Después resulta que quería felicitarte por un trabajo. La reacción era real en tu experiencia, pero la conversación que la disparó estaba en tu mente. El ego también reacciona a lo que supone que va a pasar.
El futuro es una imagen en nuestra mente.
La práctica es separar lo que sabés de lo que anticipás. No es dejar de organizarte ni de resolver lo necesario: es no convertir una posibilidad en una sentencia. Podés preparar la reunión sin vivir por adelantado toda la pelea.
Cómo trabajarlo
Encontrá la primera escena anticipada
¿Qué imaginaste apenas apareció el miedo: un reto, una pérdida, una discusión? Elegí esa escena inicial, antes de todas sus continuaciones.
Anotá lo que realmente sabés
Escribí el hecho disponible: «Me pidió una reunión». Separá de esa frase lo que todavía nadie dijo ni hizo.
Detectá tu reacción a la suposición
Fijate si estás defendiendo una posición o respondiendo a palabras que sólo imaginaste. Reconocé a qué imagen está reaccionando tu mente.
Volvé a la tarea que sí tenés delante
Retomá la preparación o el trabajo que corresponde ahora. Si vuelve la película, distinguí otra vez la suposición de la conversación que todavía no ocurrió.
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Otras preguntas
Respuesta preparada por el equipo de Guía para la Paz Interior con las palabras de Gabriel Gowezniansky en sus clases, encuentros y entrevistas.
