Autoconocimiento

Lo que das, te lo das a ti

Gabriel Gowezniansky
Gabriel Gowezniansky
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En pocas palabras

Porque todos somos parte de la misma conciencia: lo que le das al otro no se va hacia alguien separado. Dar y recibir son una cadena continua, y cuando amas al otro te estás amando a ti mismo, porque todos somos el mismo ser.

Puntos clave

  • No se trata de dar para que te llegue más: cada vez que das, ya estás recibiendo.

  • Cuando eres egoísta con alguien, el que sufre eres tú.

  • Amar al prójimo como a uno mismo: todos somos células de un mismo cuerpo.

Una cadena continua de dar y recibir

Hay un libro canalizado, escrito en primera persona por Jesús a través de una mujer hace unos veinte años, que dice algo muy hermoso: la indivisibilidad de Dios, es decir, la imposibilidad de Dios de dividirse, es simplemente una cadena continua de dar y recibir.

¿Qué significa esto? Que cada vez que das, estás recibiendo. Y ojo, porque esto a veces se escucha para tratar de ganar más dinero: «si doy, me va a llegar más». Bueno, está bien, pero acá hay una profundidad mucho mayor.

Parece que estamos divididos

Nosotros parece que estamos divididos, pero somos parte de la misma conciencia. Por eso, cuando yo te doy a ti y tú le das a otro, estamos generando la cooperación, la conexión donde todos somos parte de lo mismo.

El problema es que no nos vemos. No nos vemos por todo lo que venimos creyendo y por todos los patrones que generamos y que hemos aprendido. Nos sentimos separados unos de otros, y tenemos que liberarnos de esa idea. Cada uno tiene su cuerpo, sí, pero los cuerpos están conectados internamente: energéticamente, mentalmente.

Cuando eres egoísta, el que sufre eres tú

Cuando tú eres egoísta con alguien, ¿quién sufre? No es el otro: eres tú. Y al revés: ¿no te pasó alguna vez querer ayudar a alguien que no quería ser ayudado? Te dijo «no, no me ayudes», y aun así el solo hecho de querer ayudarlo te trajo paz y amor. ¿Por qué? Porque cuando damos, recibimos.

El reconocimiento de que dar y recibir ocurren en un mismo acto es una condición previa para tu reconocimiento del estado de unidad.

— Un Curso de Amor

Son cosas que se van abriendo de a poco. Mi deseo es que las estudiemos, que seamos conscientes de esto, y que no sea una información tan desconocida como lo es hoy.

Regalar palabras

En la conferencia hicimos un ejercicio. Cada uno cerró los ojos y pensó la palabra más poderosa que conocía, la más conectada con la dignidad, y la vio escrita delante suyo, en su mente. Después dejamos que esa palabra trajera un pensamiento, y otro, y un tercero, cada vez más amoroso. Y al final cada uno le dijo su palabra a la persona que tenía a la derecha, y después a la que tenía a la izquierda.

Así, cada uno se quedó con una palabra que le vino y dos palabras que le fueron regaladas. Al que no tenía a nadie al lado, la palabra se la regalé yo: amor. Regalar objetos físicos está bien, pero regalar palabras con otra vibración es otra cosa: cada palabra que nosotros damos es un regalo.

Quizás no lo habías experimentado hasta ahora. Quizás después vuelvas a meterte adentro del ego. Pero por lo menos por un momento puedes sentir lo que es regalar, lo que es dar, lo que es una mente que empieza a tener una palabra de amor y pensamientos que vienen entrelazados.

Amar al otro es amarte a ti mismo

Un maestro del siglo veinte, de los más hermosos y todavía muy poco conocido, dice que en el verdadero amor no hay amante ni amado, porque todo amor es amor al Ser. Cuando tú amas a alguien, no estás amando a alguien: estás amando la verdad, estás amando el Ser, estás amando lo que eres.

Por eso hay un mandamiento que tiene todo el sentido: «ama a tu prójimo como a ti mismo». Cuando tú amas al otro, te estás amando a ti mismo, y cuando el otro te ama, se está amando a sí mismo, porque todos somos el mismo ser.

  • El cuerpo humano está lleno de células, y cada uno de nosotros es una célula de ese cuerpo.

  • Si falla el riñón, se afecta todo el cuerpo; si el corazón se detiene, se afecta todo el cuerpo.

  • Cada célula tiene que despertar para que toda la conciencia humana despierte, como un cuerpo cooperativo y en conexión.

Y mira el poder que hay donde tú estás sentado: como todos estamos conectados, cada sufrimiento que imprimes en tu mente está en el todo. Pero la buena noticia es que si tú te liberas, estás liberando a todo el mundo. Dar, recibir y amar son lo mismo cuando dejas de verte separado.

Preguntas frecuentes

¿Dar para recibir es una forma de atraer más dinero?

No se trata de dar para que te llegue más. Cuando das, recibes porque todos somos parte de la misma conciencia: dar y recibir forman una cadena continua.

¿Qué significa amar al prójimo como a uno mismo?

Que cuando amas al otro te estás amando a ti mismo, porque todos somos el mismo ser, como las células de un mismo cuerpo. Todo amor es amor al Ser.

¿Dónde puedo ver la conferencia completa?

Gratis en la plataforma de Guía para la Paz Interior: la conferencia «Despierta tu sabiduría interior» en Coomeva, con capítulos para ir directo a cada parte.

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