Cómo soltar a alguien que amas sin dejar de amarlo
Dejar ir a alguien que amas no es dejar de amarlo: es soltar el apego, la culpa y la imagen que proyectaste en esa persona. Cuando hay apego hay miedo; cuando hay amor hay libertad. Al reconocer la libertad del otro, lo que se pierde no es el amor, sino la dependencia.
Puntos clave
Mientras juzgas y condenas al otro, lo tienes en tus garras; si lo sueltas, sientes que lo pierdes.
Detrás hay miedo a la libertad: si sueltas al otro, no sabes qué va a hacer.
Muchas veces no amabas a la persona, sino a la imagen que proyectabas en ella.
Seguir reviviendo la historia en tu mente te lastima a ti, no al otro.
Un Curso de Milagros lo dice en una frase: «El ego cree que perdonar a otro es perderlo». Mientras lo juzgo y lo condeno, lo tengo en mis garras; si lo suelto, siento que se va. Por eso soltar a alguien que amas cuesta más de lo que parece, y no siempre por amor.
¿Por qué me cuesta tanto dejar ir a alguien?
Un Curso de Milagros lo dice en una frase: «El ego cree que perdonar a otro es perderlo». Mientras lo juzgo, mientras lo condeno, lo tengo en mis garras. Si lo perdono, si lo suelto, siento que lo voy a perder. En las parejas y en las familias, el vínculo egoísta se sostiene en la condena, en juzgar al otro.
Y detrás de eso hay miedo a la libertad. Si realmente soltara al otro, vería en él la misma libertad que veo en mí, y entonces no sé qué va a hacer: quizá no me hable más, quizá no conecte más conmigo. Por eso tantos padres no sueltan a sus hijos y tantos hijos no sueltan a sus padres. De manera egoísta mantenemos al otro cerca a través de la culpa. ¿Alguna vez intentaste que alguien se sintiera culpable por algo que había dicho o hecho? Así funciona.
También pasa al revés: hay personas que quedan atadas a una relación por la culpa de soltarla. Fíjate si no trataste de mantener una relación a través de la culpa. La culpa genera esa atadura.
¿De dónde viene el apego?
Cuando éramos muy chicos necesitábamos un refugio, y ese refugio fue nuestra madre. En la pareja muchas veces buscamos esa misma calidez, y ese refugio genera apego. Es tan fácil en la pareja perderse, dejar de ser uno mismo y forzarse a algo por miedo a perder ese refugio, o por miedo a que el otro sufra porque no se lo estamos dando.
El apego te lleva a seguir yendo con la misma persona, a la misma historia. El desapego es otra cosa: si estás con alguien, espectacular; y si no estás, también espectacular.
¿Amaba a la persona o a la imagen que tenía de ella?
No solo diseñaste un ego para ti: también proyectaste uno en tu pareja, en tu familia, en tus amistades. Y si esa persona no responde al patrón que diseñaste, la culpas: «tú me dijiste que me ibas a amar eternamente». En el fondo, al otro no lo estabas viendo. Estabas viendo la imagen que proyectabas sobre él. Cuando lo puedes perdonar, recién ahí lo encuentras, y te das cuenta de que nunca lo habías visto.
Por eso dejar ir no te hace perder a nadie. Lo que sueltas es el personaje que armaste, y lo que aparece es la persona real, con su libertad. A veces, cuando le das una nueva óptica a una relación, la otra persona no vibra igual y los caminos se separan. No le tengas miedo al cambio. La compañía es bella, pero no te tiene que retrasar: hacer tu camino no es egoísta, es resonancia.
Dependencia no es amor
Puedes encontrarte con alguien, disfrutar y ser feliz, pero no desde la dependencia, sino desde la independencia. El curso explica que cuando dos personas que se sienten completas se encuentran, se encuentran para amarse, porque ya no dependen del otro para ser felices. Por eso hay que dejar de buscar el amor afuera. No porque no vayas a encontrar personas que te amen, sino porque dejas de ser un ser dependiente de lo que hay afuera.
Lo que nos interesa es cambiar "lo que es", el sufrimiento, el conflicto, la violencia, la dependencia de otro, (...) Esa dependencia de otro siempre engendra miedo.
— Jiddu Krishnamurti, Más allá de la violencia
Si sientes miedo por lo que le pueda pasar a alguien que amas, fíjate: ese es tu miedo, muchas veces la proyección de lo que tú viviste. Todos estamos siendo sostenidos. No tienes que sostener a nadie con tus propios bracitos; eso es cargar algo muy pesado.
¿Qué hago con el dolor mientras suelto?
Si sigues experimentando la traición en tu mente, el que la sufre eres tú. Es la famosa frase: me tomo el veneno y quiero que el otro sufra. Girar horas y horas en tu cabeza con lo que el otro hizo es una forma de lastimarte, y ahí no te estás amando.
Soltar no es hacerte el tonto. Si hay algo que resolver, lo vas a resolver. Lo que cortas es la raíz donde te sigues juzgando.
Deja pasar la tormenta. La angustia en algún momento pasa, la ansiedad pasa, el miedo pasa. La tormenta pasa, pero tú no pasas.
Vuelve al ahora. Lo que esa persona hizo es un recuerdo. Observa dónde está tu mente: si está acá o está allá.
Perdona también la idea. No solo la situación: la idea de que alguien te puede hacer algo. Cuando perdonas la idea, ya no importa quién sea.
Soltar, dejar ir, es mirarte como un ser que está existiendo ahora. Eso es lo que te devuelve la paz, esté o no esa persona a tu lado.
Preguntas frecuentes
¿Dejar ir a alguien es dejar de amarlo?
No. Lo que sueltas es el apego y la dependencia. Cuando hay apego hay miedo; cuando hay amor hay libertad.
¿Por qué siento que si lo suelto lo pierdo?
Porque el ego cree que perdonar o soltar a alguien es perderlo. En realidad, cuando lo perdonas recién lo encuentras, porque dejas de ver la imagen que proyectabas en él.
¿Cómo dejo de pensar en alguien que me lastimó?
Date cuenta de que, si sigues reviviendo la traición en tu mente, el que sufre eres tú. Vuelve al presente, donde eso es solo un recuerdo, y deja pasar la tormenta: la tormenta pasa, tú no.
¿Es egoísta seguir mi camino si el otro no quiere cambiar?
No. La compañía es bella, pero no te tiene que retrasar. Hacer tu camino no es egoísta: es resonancia.
¿Qué te pareció este artículo?
Tocá una estrella
¡Gracias! ¿Te gustaría leer más sobre relaciones y pareja?
Seguí profundizando
Lecturas elegidas para llevarte un paso más adentro de lo que acabás de leer.
Relaciones y pareja5 min de lecturaCuando una pareja se separa, los dos lo quieren
Vas a aprender: Por qué, cuando una pareja se separa, los dos lo quieren, y qué muestra la relación del nivel de conciencia de ambos.
Leer el artículo
Perdón4 min de lecturaSoltar el pasado no es olvidarlo
Vas a aprender: Por qué el pasado solo vive cuando lo traes al presente, y cómo soltarlo sin olvidar, con la respiración como ancla.
Leer el artículo
Relaciones y pareja4 min de lecturaTodavía lo amas: cómo amar sin querer que vuelva
Vas a aprender: Cómo distinguir el amor del apego cuando todavía amas a tu ex.
Leer el artículo




