Un Curso de Milagros

Expiar es deshacer lo que aprendiste

Gabriel Gowezniansky
Gabriel Gowezniansky
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En pocas palabras

Para Un Curso de Milagros, expiar significa deshacer: liberarte de todo lo que te enseñaste en el pasado —familia, escuela, cultura, religión— para ver lo que eres ahora. Es un plan ya trazado en el que cada uno, al deshacer lo suyo, se vuelve testigo del no juicio para los demás.

Puntos clave

  • Nadie puede expiar por ti: al deshacer te vuelves testigo del no juicio para otros.

  • Es un programa unificado: cada maestro tiene su papel y nadie es más especial.

  • El juicio final es el final del juicio y del dominio del ego sobre tu mente.

Un plan que ya está escrito

Hay una palabra clave en Un Curso de Milagros que es expiación. Se habla mucho de ella y del plan de la expiación, que es el marco en el que ocurre todo el ministerio del sanador, toda esa enseñanza y esa luz que tenemos para dar. Y acá tengo una mala noticia para el ego del que todavía tenga ego: este plan ya está diseñado. No estamos haciendo nada que no esté escrito que vamos a hacer.

Entonces, ¿qué pasa con el libre albedrío? En el Curso, el libre albedrío es elegir entre el ego o el Espíritu Santo. Cuando tú eliges la voz de la verdad, ya no tienes libre albedrío: la voz de la verdad te guía y punto. Si sientes que tienes que decir algo, lo dices; si sientes que no tienes que decir nada, no dices nada. Lo que aparece ahí es la espontaneidad. Un maestro es alguien espontáneo, y actúa sin culpa, porque no está juzgando.

Expiar es deshacer

El Curso dice que la expiación te enseña cómo escapar para siempre de todo lo que te has enseñado a ti mismo en el pasado, al mostrarte únicamente lo que eres ahora. «Para siempre» significa trascendiendo el tiempo. La expiación es, básicamente, la liberación de todo lo que nos hemos enseñado. Y eso incluye lo que te enseñaron tus padres, lo que aprendiste en la escuela, en tu cultura, en tu religión, en tu familia. Tienes que liberarte de todo. ¿Para qué? Para ver lo que eres ahora.

Nada que jamás aprendiste puede ayudar a entender el presente, o enseñarte a deshacer el pasado. Tu pasado es lo que tú te has enseñado a ti mismo. Renuncia a él completamente.

— Un Curso de Milagros

Expiar, dice el Curso de Milagros, significa deshacer. Y es un proceso: vamos deshaciendo la idea de pecado, la idea del miedo, la idea del pasado, la idea de la culpa, la idea de las relaciones conflictivas o especiales.

Nadie puede deshacer por ti

Lo interesante de la expiación es que todos tenemos que deshacer todo. Yo puedo sentarme a esperar a ver si los otros deshacen, y deshacer yo cuando el otro deshaga. No funciona así. Yo tengo que deshacerlo para mostrar y para enseñar lo que es el deshacer, y el otro va a ver a través mío lo que es alguien que pudo expiar.

Todos van a expiar todo, pero para que eso se logre tú tienes que expiar todo, para que los otros tengan un testigo de lo que es la expiación. Cada uno de nosotros va a ser el testigo para el otro de lo que es no juzgar. Por eso el maestro no es algo que se pueda aparentar: si algo no te convence de alguien, es que todavía está juzgando.

Un programa de estudios unificado

El Curso dice que los maestros de la inocencia, cada uno a su manera, se han unido para desempeñar el papel que les corresponde en el programa de estudios unificado de la expiación. ¿Por qué unificado? Porque lleva a una unificación de la mente, donde el juego de la separación, de la fragmentación y del conflicto deja de existir.

Lo voy a poner de una forma humana: es como si Dios viera la creación a través de los ojos de cada uno de nosotros a la vez. Nosotros vemos solamente a través de los ojos que nos toca ver. Pero si cada uno, al mirar, ve la luz y ve la inocencia, de pronto estamos viendo como Dios ve. Y Dios no ve ni culpa, ni miedo, ni fracaso, ni conflicto.

Por eso este libro no le deja hueco al ego para agarrarse: no permite sentirse especial ni sentirse más. Yo tengo un lugar, cada uno tiene también su lugar, y punto.

El estanque y los focos de luz

El Curso dice que el plan no se habrá llevado a término hasta que cada cual descubra su función especial y desempeñe el papel que se le asignó. Imagínate un estanque de agua que se intoxicó, y que esa agua la sacamos con vasos hasta vaciarlo. Cada vaso tiene que purificarse, y cuando todos los vasos se purifican, vuelven al estanque. Cada uno tiene la función de purificar su propia mente, su propio vaso, su propia conciencia.

Pero es un poquito más bonito que eso, porque cuando tu vaso se limpia empiezas a afectar a todos los que están alrededor. Por eso hay un ejemplo más preciso: una habitación inmensa llena de foquitos de luz apagados. Si se prende uno, ya alumbra un espectro muy amplio; se prende otro, y otro, y la habitación se empieza a llenar de luz. Y los focos apagados dicen: «Epa, ¿qué le pasó a este? Yo me quiero prender también». Eso es el plan de la expiación. Imagínate este mismo mundo con todos nosotros brillando en luz divina: no hay que imaginarlo, hay que serlo.

Hacia dónde nos lleva: el final del juicio

Jesús dice en el Curso que la liberación puede tardar millones de años, pero que si las suficientes personas adquieren una mentalidad milagrosa, es decir, corrigen la percepción, ese tiempo puede disminuir de manera inconmensurable. Y todo esto nos lleva hacia el juicio final, un concepto que se usó para generarnos miedo y que el Curso resignifica. El juicio final es el final del juicio: el final del dominio del ego y de la separación sobre nuestra mente. Nos podemos sentir culpables, miedosos o en conflicto, pero en última instancia somos inocentes.

Preguntas frecuentes

¿Existe el libre albedrío según Un Curso de Milagros?

Para el Curso, el libre albedrío es elegir entre el ego o el Espíritu Santo. Cuando eliges la voz de la verdad, esa voz te guía y actúas de forma espontánea, sin culpa, porque no estás juzgando.

¿Tengo que esperar a que los demás cambien para expiar?

No. Cada uno tiene que deshacer lo suyo, y al hacerlo te vuelves un testigo para los otros de lo que es no juzgar, como un foco que se prende en una habitación oscura.

¿Dónde puedo ver el seminario completo?

En la plataforma de Guía para la Paz Interior: el seminario «El camino del despertar», con sus ocho módulos y capítulos para ir directo a cada parte.

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