¿Cómo dejo de cargar con algo que pasó hace años y todavía me duele?
Podés empezar por reconocer cómo aparece ese dolor ahora, sin exigirte borrar el recuerdo ni demostrar que ya no te importa.
Suena una canción que asociás a una etapa difícil y sentís que volvés a ser quien eras entonces. El recuerdo aparece en el presente, junto con pensamientos, emociones y sensaciones. Mirarlos por separado puede ayudarte a dejar de vivir toda esa historia como una sentencia sobre quién sos hoy.
Siempre es el presente, no hay más.
Gabriel propone observar hacia dónde va la mente, qué sentís y qué sensaciones hay en el cuerpo. No hace falta discutir con la emoción para poder atenderla. Si aparece, podés darle espacio y volver a lo que está ocurriendo. Observar es una práctica que se entrena, no una exigencia de dejar de sentir ni una promesa de que el dolor desaparecerá de inmediato.
Cómo trabajarlo
Reconocé el recuerdo como recuerdo
Cuando aparezca esa canción o la escena, mirá que la estás recordando ahora. No necesitás negar lo que ocurrió para distinguirlo de lo que está pasando delante tuyo.
Observá los tres planos
Preguntate qué estás pensando, qué estás sintiendo y qué sensaciones notás en el cuerpo. Miralos sin convertir todo en una única historia que te define.
Dejá de interpretar por un momento
Si aparece una emoción, reconocé que la estás sintiendo ahora. Probá no agregar la explicación de por qué debería estar o dejar de estar.
Mirá el espacio entre los objetos
Con los ojos abiertos, llevá la atención al espacio que hay entre dos objetos cercanos. Probá esta práctica de silencio sin buscar explicar el recuerdo mientras la hacés.
Retomá una actividad desde lo presente
Volvé a lo que estabas haciendo. Si el recuerdo reaparece, reconocé el movimiento de la mente y practicá de nuevo, sin juzgarte por necesitar hacerlo.
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Otras preguntas
Respuesta preparada por el equipo de Guía para la Paz Interior con las palabras de Gabriel Gowezniansky en sus clases, encuentros y entrevistas.
