Lección 24: No sé qué me conviene
La lección 24 enseña que llegas a cada situación esperando algo, y que esas expectativas se contradicen entre sí. Se practica haciendo con honestidad la lista de lo que crees que te conviene y soltándola.
Puntos clave
No vives la situación: ya llegas esperando algo de ella.
Tus expectativas pueden estar en conflicto entre sí, y por eso hay conflicto sea cual sea el resultado.
Tu forma de percibir es aprendida, humana y cultural; no está en la mente de Dios.
No hace falta saber qué te conviene: tu trabajo es soltar y observar.
Quieres que te aumenten el sueldo, que te traten mejor, que cambien el horario porque te cuesta levantarte tan temprano. Haz el ejercicio de escribirlo en una hoja: ¿cuánto de lo que deseas ya lo estás esperando antes de que la situación empiece?
¿Qué significa «No percibo lo que más me conviene»?
Es una lección fantástica en este camino, porque vas a empezar a observar que no vives la situación en sí; ya estás esperando algo. Piensa en una pareja o en un hijo: lo ves y esperas esto, y esto, y otra cosa, y otra cosa. Toda esa espera de cosas que el otro haga, toda esa proyección de lo que yo quiero del otro, el curso dice que está en diferentes niveles y que incluso está en conflicto entre sí.
Lo explico con un ejemplo: si me dice que no, me enojo; si me dice que sí, sospecho que lo dice por algo. Suceda lo que suceda, en la mente hay conflicto. Todavía no nos damos cuenta de que esperamos cosas que chocan entre sí.
Por eso la lección parte de algo muy concreto: las situaciones que para ti todavía no están resueltas. No las que resolvió el mundo, sino las que siguen dando vueltas en tu mente. Ahí, en esas situaciones que más se te aparecen, es donde la espera y el conflicto se ven con más claridad, y donde hay mayor poder de cambio en la percepción.
¿Por qué cuesta tanto verlo?
Porque requiere mucha más honestidad. Cuando el curso te dice, amablemente, que los ejercicios de hoy la requieren, no te está diciendo que seas malo; te está diciendo que te estás engañando sin saberlo, que no te estás mirando, porque estamos dormidos. No reconocemos el poder de nuestro pensamiento ni lo que genera en nuestra vida emocional: venganza, frustración, ataque, conflicto.
Te adelanto algo que el curso no dice en esta lección, pero que te anticipo: toda esa lista de lo que quieres está basada en una búsqueda irreal. Ahí no hay Dios, aunque pongas la palabra Dios. Cuando dices «le estoy pidiendo a Dios», no se lo pides a Dios: estás creando una imagen en tu mente. Es una forma de percibir aprendida, humana, cultural. No está en la mente de Dios.
Y eso no es una condena, es un alivio. Si tu manera de percibir fue aprendida, se puede desaprender. Tampoco hace falta que descubras hoy cuál es la forma que más te conviene; no importa. Lo único que te toca es mirar la lista sin defenderla.
¿Cómo practicar la lección 24 hoy?
- Observa las situaciones que aún no están resueltas para ti; para ti, porque para ti no lo están.
- Haz una lista de las cosas que quieres y de las que crees que te convienen: que te suban el sueldo, que te traten mejor, que sean más amables, que cambien el horario.
- Mira cada punto con completa honestidad y fíjate exactamente qué es lo que esperas.
- Repite la lección: no percibo lo que más me conviene.
- Suelta. No hace falta que sepas cuál es la forma que más te conviene; nuestro trabajo es soltar y observar la mente.
Si algún punto de la lista te produce mucha angustia, acompañarte con un profesional también es parte de un camino honesto.
¿Qué cambia cuando la practicas?
A medida que estas lecciones entran en tu interior, vas a entender por qué se llama Un curso de milagros y por qué este libro tiene el poder de liberarte de tu propia alucinación, de tu fantasía y de tu falta de amor. Esos pensamientos son falta de amor, y en la medida en que seas consciente de ellos y los sueltes, los perdones, todo en tu vida cambia. Si hoy no notas nada, hazlo igual: las situaciones que más se te aparecen en la mente son donde hay mayor poder de cambio.
La lección anterior fue la lección 23, sobre renunciar a los pensamientos de ataque, y mañana continuamos con la lección 25, No sé cuál es el propósito de nada. Si te cuesta soltar lo que esperabas de alguien, te puede ayudar cómo se practica el perdón.
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Preguntas frecuentes
¿Qué significa la lección 24 de Un Curso de Milagros?
Significa que no sabes lo que más te conviene y que, aun así, llegas a cada situación esperando que suceda algo. Esa espera es la que te quita la paz.
¿Por qué dices que las expectativas están en conflicto?
Porque si el otro dice que no, te enojas; y si dice que sí, sospechas. Suceda lo que suceda, en la mente hay conflicto.
¿Cómo se practica la lección 24?
Observando las situaciones que aún no están resueltas para ti, haciendo la lista de lo que crees que te conviene y repitiendo que no percibes lo que más te conviene.
¿Pedirle a Dios lo que quiero no sirve?
Lo que sueles hacer no es pedirle a Dios: es crear una imagen en tu mente. Por eso esa lista se suelta con honestidad.
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