Lección 23: Escapa renunciando al ataque
La lección 23 enseña que lo que percibes no es la causa sino el efecto de tu forma de pensar. Se practica observando tu mente y soltando por completo los pensamientos de ataque y de defensa.
Puntos clave
Cambiar lo que percibes no sirve; lo que cambia la percepción es cambiar el pensamiento.
Atacar y ser atacado son lo mismo: dos caras del mismo pensamiento.
No se trata de negar la materia, sino de ver tu percepción e interpretación individual.
Soltar el ataque se siente como bajar una mochila pesada.
Llevas semanas intentando cambiar lo que te rodea: que tu jefe cambie, que tu familia entienda, que el ruido de afuera baje. Y sigue igual. ¿Y si fuera al revés, y lo que ves dependiera de algo que ocurre antes de mirar?
¿Qué significa «Puedo escaparme del mundo que veo renunciando a los pensamientos de ataque»?
Esta lección es una enseñanza que vengo repitiendo desde el texto, pero ahora es hora de llevarla a la práctica y entender cómo funciona la causa y el efecto. Lo que el curso dice es que lo que percibes no es la causa de tu vida; lo que percibes es el efecto de tu forma de pensar. Te lo repito porque es el centro: lo que percibes es el efecto de tu forma de pensar.
¿Qué significa esto? Que cambiando tu forma de pensar va a cambiar, de manera sistemática y automática, tu forma de percibir. Ahí está el gran secreto para tener una percepción inocente, una percepción verdadera. Tu forma de percibir está completamente invertida: cuando creemos que percibimos, no estamos percibiendo más que una forma de pensar.
¿Por qué cuesta dejar de mirar afuera?
Porque el trabajo que propone el curso es indirecto. No te fijes en lo que percibes; cambia la forma de pensar y observa cómo cambia tu percepción. El mundo que ves es tu ilusión, la proyección de tus pensamientos. Y eso no significa que tengas que negar la materia: hablamos de tu percepción individual y de tu interpretación, del mundo que ves tú, no del que ve el otro.
Ese mundo lo ves a través del ataque, del miedo, de la idea de que puedes ser amenazado. Pensamos que los pensamientos de ataque y los de defensa son diferentes, que puedo atacar y que puedo ser atacado. Pero es lo mismo. En verdad no puedes ser atacado, eso no existe; en tu percepción sí existe, y es a eso a lo que hay que renunciar. Si estos pensamientos te dejan agotado o sientes mucha angustia, buscar acompañamiento profesional es una buena decisión.
Piénsalo así: cuando intentas arreglar lo que ves sin tocar lo que piensas, es como limpiar un espejo para que cambie tu cara. Por eso la lección te devuelve a la causa. El mundo que ves lo ves tú, lo ves a través de tu ataque y de tu miedo, y es ahí, en el pensamiento, donde sí tienes poder de elección. Es una buena noticia, aunque al principio no lo parezca: si la causa está en tu mente, la salida también.
¿Cómo practicar la lección 23 hoy?
- Dedica unos minutos a observar tu mente, como te propone el curso. Si de verdad quieres liberarte del ego, del miedo, del ataque y de la defensa, obsérvala todo el tiempo.
- Si en algún momento te agotas, puedes parar; no se trata de forzarte.
- Detecta cada pensamiento de ataque y cada pensamiento de defensa y reconoce que son lo mismo.
- Renuncia a ellos por completo. No los cambies por otros: libéralos.
- Recuerda que son pensamientos de un niño que se enoja con otro niño porque le sacó la goma: no existen.
¿Qué cambia cuando renuncias al ataque?
Empiezas a observar el mundo con otros ojos, y te das cuenta de que la forma en que antes mirabas no era real. Eso produce un nivel de liberación, una descarga de todo el peso que venimos arrastrando. Son pensamientos pasajeros en una mente dormida, y ha llegado la hora de despertar. Vaya si se vive el alivio de sacarse esa pesada mochila de la espalda.
Y hay algo más. Todos los pensamientos de ataque que tienes son, mirados de cerca, tontos, como los de un niño al que le molesta que el otro le haya sacado la goma. No lo digo para burlarme de lo que sientes, sino para que le quites el peso que le diste. Estamos aquí para desenmascarar estos pensamientos, entender que no son reales y dejar de sostener un mundo de ataque y defensa que solo ocurre en una mente que está en su ego.
Si hoy sientes que no pasa nada, tampoco hay problema: la práctica es sencilla y repetirla es lo que cuenta. Esta lección se apoya en la lección 22, Lo que veo es una forma de venganza, y mañana pasamos a la lección 24, No percibo lo que más me conviene. Y si quieres un complemento, mira cómo cambiar tu percepción cambia tu experiencia.
Si quieres hacer el libro de ejercicios acompañado, lección a lección, súmate a la formación y accede a una media beca: Pide tu media beca.
Si primero quieres probar, empieza con el curso gratuito Maratón de Un Curso de Milagros: Empieza gratis aquí.
Preguntas frecuentes
¿Qué significa la lección 23 de Un Curso de Milagros?
Significa que el mundo que ves es el efecto de tu forma de pensar, no su causa. Si renuncias a los pensamientos de ataque, cambia tu forma de percibir.
¿Tengo que negar que el mundo existe?
No. No hace falta negar la materia. Hablamos de tu percepción individual y de tu interpretación, que es lo que estás proyectando.
¿Atacar y defenderse son cosas distintas?
Las vemos distintas, pero son lo mismo. No puedes ser atacado en verdad; en tu percepción sí existe, y a eso hay que renunciar.
¿Cómo se practica la lección 23?
Observando tu mente durante unos minutos, o todo el día si quieres, y soltando cada pensamiento de ataque o defensa que aparezca. Si te agotas, puedes parar.
¿Qué te pareció este artículo?
Tocá una estrella
¡Gracias! ¿Te gustaría leer más sobre un curso de milagros?
Seguí profundizando
Lecturas elegidas para llevarte un paso más adentro de lo que acabás de leer.
Un Curso de Milagros2 min de lecturaCambia tu percepción y cambia tu experiencia
Vas a aprender: Descubrirás cómo cambiar la percepción cambia lo que vives.
Leer el artículo
El ego4 min de lecturaEl ego no es real: qué es y cómo reconocerlo
Vas a aprender: Entenderás de dónde nacen los pensamientos de ataque y defensa.
Leer el artículo- Un Curso de Milagros4 min de lectura
Lección 24: No sé qué me conviene
Vas a aprender: Seguirás con la lección 24 y lo que crees que te conviene.
Leer el artículo
